Cada tejido miente un poco a quien no sabe leerlo. "Lavable", "resistente", "premium" — son palabras de marketing, no especificaciones técnicas. Aquí va la realidad de los cinco tejidos más usados en mobiliario, sin endulzar.

Pros: resistente a líquidos, fácil de limpiar (paño húmedo), durable a corto plazo (3-5 años en uso intensivo). Contras: se cuartea con el sol y el calor. Cuándo elegirlo: hostelería, niños pequeños, mascotas.
Pros: respirable, fresco, envejece bien. Si está bien tejido (Martindale 40k+), aguanta 20+ años. Contras: se arruga, absorbe líquidos rápido. Cuándo elegirlo: sillas de comedor de adultos, sillones de salón en hogares sin niños pequeños. Mi favorito personal.
Similar al lino pero más blando y menos durable. Aguanta 10-12 años bien. Mancha más que el lino. Más barato y los tonos son más vivos.
Pros: visualmente espectacular, tacto cálido. Contras: ingobernable. Cualquier roce deja marca. Cualquier líquido deja marca permanente si no se actúa rápido. Cuándo elegirlo: nunca para sillas de uso diario. Sí para una butaca de lectura.
Tejido con rizos visibles muy de moda desde 2020. Es bonito, cálido al tacto. Realidad: se engancha. Las uñas, los velcros, las garras de gatos lo deshilachan. Asume que tendrás bouclé estropeado en partes en 4-5 años.
Es la única medida objetiva. Te dice cuántas veces puede frotarse el tejido antes de que se note desgaste:
Todos los tapizados de Bordecor superan los 40.000 ciclos. Lo publicamos en cada ficha técnica.